Destacado

Al volverse, vieron a un buitre enorme que ingresaba a la habitación. Era oscuro, imponente, y, para horror de Gabriel, tenía el rostro humano de Manuel, su tío traicionero. Los ojos del buitre brillaban con una mezcla de burla y reproche.“¿De verdad crees que puedes escapar de tu pasado, Gabriel?” graznó el buitre con una voz grave. “No puedes evadir lo que te pertenece.”

Gabriel, con 49 años, llevaba una vida marcada por las cicatrices de su pasado. Había perdido la juventud en una prisión injusta, traicionado por Manuel, su tío adinerado que, movido por la avaricia, lo acusó falsamente de un crimen. A los 23 años, Gabriel fue condenado por culpa de jueces corruptos, mientras Manuel prosperaba con … Sigue leyendo Al volverse, vieron a un buitre enorme que ingresaba a la habitación. Era oscuro, imponente, y, para horror de Gabriel, tenía el rostro humano de Manuel, su tío traicionero. Los ojos del buitre brillaban con una mezcla de burla y reproche.“¿De verdad crees que puedes escapar de tu pasado, Gabriel?” graznó el buitre con una voz grave. “No puedes evadir lo que te pertenece.”